Interpretaciones de casos relacionados con el artículo 8

Caso #8-1: No ingresar los depósitos en cuentas separadas.

El REALTOR® A, recibió una oferta por escrito para una propiedad que él tenía a la venta, junto con un cheque por 5.000$ de depósito. La oferta del comprador estaba sujeta a la venta de su casa. El REALTOR® A presentó la oferta al vendedor, que la aceptó, y sin darse cuenta el REALTOR® A depositó el cheque en su cuenta corriente personal.

Como la oferta estaba condicionada a que el comprador pudiera vender a su vez su casa actual, la casa siguió a la venta. Una semana más tarde el REALTOR® A recibió otra oferta de compra de otro broker y se la presentó al vendedor como oferta de recambio. Se informó al comprador inicial y este llegó a la conclusión de que no le iba a ser posible vender su casa a tiempo ni completar la venta sin antes vender. En vista de ello pidió al REALTOR® A que le devolviera su depósito. El REALTOR® A explicó que había depositado el cheque en su propia cuenta personal por error, que le habían embargado la cuenta y que en esos momentos no podía devolver el depósito.

El comprador presentó una queja ante la Asociación, y fue recibido por el Comité de Quejas. El Comité determinó que la queja merecía presentarse ante el Comité de Estándares Profesionales. En la vista del caso el REALTOR® A explicó que su cuenta bancaria había sido embargada de forma inesperada a causa de una multa que había recurrido, que el depósito en esa cuenta fue un error al manejar los formularios de depósitos, que estaba solucionando el embargo, y que todo quedaría resuelto en tres o cuatro días, lo que no debería suponer un gran perjuicio al comprador.

El tribunal determinó que el REALTOR® A había vulnerado el Artículo 8 del Código Ético por no haber depositado las cantidades entregadas en una cuenta especial separada de sus fondos personales.

 

Caso #8-2: Petición de Investigación presentada por la Asociación ante la Agencia Reguladora del Estado

El REALTOR® A puso a la venta una propiedad residencial de un cliente suyo y se la vendió a un comprador que hizo un depósito importante sujeto solamente a la obtención antes de 60 días de una hipoteca en términos y condiciones determinadas.

El REALTOR® A ayudó al comprador presentándole en un banco, y tras solicitar  una hipoteca, el banco le extendió un compromiso de concesión de hipoteca en las condiciones que se incluyeron en la oferta. Sin embargo poco después de recibir el compromiso por escrito el REALTOR® A recibió una notificación por correo certificado del comprador en la que le decía que había cambiado de opinión y que no estaba interesado en continuar con la compra, incluso a riesgo de que el vendedor le demandase.

El REALTOR® A comentó con el cliente que el comprador se había echado atrás y el cliente le dijo que no quería demandar al comprador y que se conformaba con quedarse con parte del depósito tal y como se había acordado en el encargo de venta, y el resto lo conservaba el REALTOR® A en concepto de honorarios.

El REALTOR® A obtuvo un acuerdo de rescisión por parte del comprador y el vendedor y prometió enviar al vendedor un cheque por la parte del depósito que le correspondía de acuerdo con el encargo de venta. Pero el REALTOR® A no le envió el cheque y este presentó una reclamación ante el director de la Asociación alegando violación del Artículo 8 del Código Ético.

En la vista el cliente dijo que no tenía queja de los servicios del REALTOR® A excepto porque no le pagó la cantidad que le correspondía del depósito, y que tras reiteradas llamadas y cartas el REALTOR® A le respondió que se lo pagaría “cuando fuera posible”, que había tenido algunos gastos inesperados y que tendría que esperar hasta que cobrara unos honorarios que le debían.

El REALTOR® A admitió los hechos y reconoció que no había depositado el dinero entregado por el comprador en una cuenta de depósitos sino en su cuenta corriente. Unos gastos inesperados habían dejado la cuenta sin fondos, y pagaría al cliente en cuanto les fuera posible.

El tribunal determinó que el REALTOR® A había vulnerado el Artículo 8 del Código Ético y recomendó que la decisión se remitiera a la autoridad reguladora del estado como una posible violación de confianza.

El Consejo de Dirección de la Asociación confirmó la decisión del tribunal, ordenó la ejecución de la sanción y acordó que el presidente de la asociación, con el asesoramiento del asesor legal, remitiera la denuncia a la agencia reguladora del sector inmobiliario del estado.